Cercanía
Espacios a escala humana, donde una conversación de pasillo puede valer tanto como un panel. Nada de distancia entre el escenario y la mesa.
Tantay significa reunión en quechua, y eso es exactamente lo que pasa este noviembre: la música tradicional del Aconcagua, el pop y el rock del valle y lo criollo porteño se sientan en la misma mesa, con artistas de Chile y del extranjero en las tres jornadas. Y cada día, talleres, conversatorios y paneles. Porque juntarse también es aprender.
No empezamos por la programación: empezamos por el gesto de convocar. Todo lo demás —el escenario, la mesa de trabajo, el taller— viene después.
«Reunir, juntar, congregar». Convocar a los que estaban dispersos para que ocupen un mismo lugar.
De ahí sale todo lo demás. TANTAY Pro no es una vitrina donde unos muestran y otros miran: es una reunión donde artistas, gestores, sellos, programadores y público comparten los mismos días, los mismos cerros y las mismas conversaciones.
Espacios a escala humana, donde una conversación de pasillo puede valer tanto como un panel. Nada de distancia entre el escenario y la mesa.
El encuentro se mueve por el territorio: Putaendo, San Felipe, Los Andes y Valparaíso. El valle y el puerto no son sedes de paso, son parte del contenido.
Que el encuentro deje algo después de noviembre: redes, acuerdos, giras, colaboraciones. Reunirse para que pase algo, no solo para estar.
Tres días que bajan el valle siguiendo el río, desde la tierra adentro de Putaendo hasta el puerto. Cada jornada tiene su propio sonido y, en paralelo, su propia agenda de talleres, conversatorios y paneles.
La apertura ocurre tierra adentro, donde la música de raíz sigue siendo parte de la vida cotidiana. Una jornada dedicada a la tradición, con invitados locales e internacionales compartiendo repertorio, oficio y maneras de tocar.
Line-up y recintos por confirmar.
El día más eléctrico del encuentro, repartido entre las dos ciudades del valle. Bandas y proyectos de pop y rock en escenarios cercanos, pensados para que el público y quienes programan estén en la misma sala.
Line-up y recintos por confirmar.
El cierre baja al puerto: canto criollo, bohemia porteña y repertorio extranjero que dialoga con esa misma tradición. Tres días terminan donde el valle se encuentra con el mar.
Line-up y recintos por confirmar.
Buscamos artistas, cultores y proyectos de Chile y del extranjero para las tres jornadas, y también a quienes quieran aportar en los talleres, conversatorios y paneles. No necesitas una carpeta enorme: cuéntanos quién eres, qué haces y dónde escucharte.
Postulaciones abiertas · recibimos propuestas durante todo el proceso
Música tradicional, pop, rock y repertorio criollo porteño, para los showcases de las tres ciudades.
Oficio, gestión, producción, derechos o circulación: si tienes algo que enseñar, hay espacio.
Sellos, agencias, festivales y espacios culturales que busquen vincularse y programar.
Los tres días tienen una segunda agenda que corre en paralelo a la música. Ahí es donde el encuentro se vuelve consecuencia: herramientas, conversación técnica y contactos que siguen funcionando cuando termina noviembre.
Sesiones prácticas y de oficio: repertorio, técnica, producción y gestión, con cupos acotados para que se pueda trabajar de verdad.
Encuentros abiertos entre cultores, artistas y público. Menos ponencia y más conversación sobre cómo se hace y por qué se sostiene.
Circulación, derechos, festivales, giras y territorio, con invitados de Chile y del extranjero puestos a discutir casos concretos.
El puerto y el valle no son el escenario: son parte del repertorio.
La primera edición no queda atrás: es el antecedente que sostiene esta. Lima abrió el recorrido; el Valle del Aconcagua y Valparaíso lo continúan con arraigo territorial.
La primera edición ya cruzaba Perú y Chile arriba del escenario.








Las etapas que quedan entre hoy y los tres días de noviembre.
Se abren los llamados a artistas, talleristas y proyectos que quieran ser parte de las tres jornadas.
Selección de la programación musical, invitaciones a delegaciones locales e internacionales y armado de la agenda de actividades anexas.
Publicación del programa día por día, recintos, horarios y apertura de acreditaciones profesionales y de prensa.
Putaendo, San Felipe · Los Andes y Valparaíso: tres días de música, talleres, conversatorios y paneles, del valle al puerto.